Restaurantes de distintas ciudades han sido escenario de localizaciones de películas.

Algunos de ellos son emblemáticos por su historia. Otros, simplemente por su encanto.

Quizás me senté alguna vez en la misma mesa que lo hizo Vin Diesel, Javier Bardem o Russell Crow.

Restaurant la Renaissance

Este agradable y pequeño restaurante de Gordes es donde Ridley Scott escogió el set para la película “Un buen año”, obra homónima de Peter Male.

Max Skinner (Russell Craw) viaja a la Provenza por una herencia y se enamora de Fanny Chenal (Marion Cotillard), que es la propietaria de un lindo bistró de una localidad del valle del Luberon.

Los rincones del restaurante que sirvieron para la película fueron la terraza debajo de unos fantásticos plataneros y la entrada principal, en que montaron la barra. La realidad del restaurante es un poco distinta al film. La entrada es el pasadizo que te lleva a la sala principal del restaurante. Decorada al estilo provenzal, la enorme chimenea hace acogedor el lugar.

Callejear por Gordes, con un echarpe en los hombros, para finalizar en Le Renaissance es un final muy agradable.

Es uno de los restaurantes más lujosos de la zona.

Francouzska Restaurace

Este hermosísimo restaurante del centro de Praga tubo lugar la escena de la película de acción “Triple X”, protagonizada por Vine Diesel. El protagonista se reúne con su contacto del este en el bar. La siguiente escena es de acción. Unos francos tiradores aguardan en el tejado para asesinarle. Se emprende una huida con mucha acción per el barrio antiguo praguense.

De estilo Art Nouveau es concurrido por los locales. Es muy popular. Las mesas están bien paradas con manteles claros. El servicio es de antaño. Te transportas a la época de los restaurantes con servicio en sala. Durante las cenas un piano ameniza con piezas clásicas.

Es un establecimiento de visita obligada si se viaja a Praga. Eso sí, reserva mesa.

Restaurante Barceloneta

Otro de los restaurantes de película se ubica en Barcelona. Woody Allen escogió la Ciudad Condal para grabar el film “Vicky, Cristina, Barcelona”. Los que pocos saben es que en este establecimiento se rodaron escenas de la película. Durante toda una mañana, el restaurante Barceloneta estuvo lleno de cámaras, actores, luces y mucha acción.

Se encuentra al lado del lindo Moll de la Fusta, en el barrio del mismo nombre, su decoración es marinera. Como también lo es su carta.

Sus platos son sin demasiadas decoraciones vanguardistas. Priorizan el producto fresco que compran en la lonja de la Ciudad Condal.  Mesas con manteles y servilletas de tela y su ubicación lo hacen un escenario de película, sin duda alguna.