Un día te despiertas, pones la mano al otro lado de la cama y está fría. Estás desconcertada, porque nadie duerme a tu lado y no te lo crees. De golpe te viene a la cabeza que tu pareja se ha ido de casa la noche anterior. Te invade un sentimiento de soledad y tristeza enorme y empiezas a llorar. Gastas todos los pañuelos de…